HACER DEPORTE COMO ADULTXS MAYORES

Se habla mucho de los cambios por los que pasa nuestro cuerpo cuando pasamos

de la adolescencia a la adultez, o de tener veinte años a tener treinta. A veces lo

platicamos entre risas: “ay, ya me duele la rodilla” o “ya no estoy para las

desveladas”. Es totalmente normal que notemos diferencias y que nos encontremos

con algunas limitaciones conforme vamos envejeciendo. Sin embargo, tal vez

deberíamos pensar más en las acciones preventivas que podemos tomar y en qué

podemos hacer cuando seamos, o si ya somos, de la tercera edad.

Podemos cuidarnos de diversas formas, como: teniendo dietas balanceadas,

manteniendo nuestras conexiones de amistad y familia, dedicándole tiempo a

nuestros hobbies, meditando y ¡haciendo deporte! En este artículo les hablaremos de

esta última.

El deporte y la salud de lxs adultxs mayores

Lxs expertxs nos dicen que en nuestra rutina diaria como adultxs mayores

deberíamos buscar hacer ejercicio al menos treinta minutos al día, con dos días de

descanso a la semana. Durante estos treinta minutos no es necesario que nos

convirtamos en las personas más musculosas o más rápidas del planeta. Si así lo

preferimos, podemos limitarnos a actividades tranquilas como caminar. Pero, sería

buena idea que consideremos hacer algo más vigoroso (siempre y cuando nuestro

estado de salud nos lo permita).

Hacer deporte, especialmente llevar a cabo sesiones en las que elevamos nuestra

frecuencia cardiaca, nos puede ayudar a mejorar nuestra calidad de sueño y proteger

nuestro corazón. Asimismo, el ejercicio constante fortalece nuestros huesos y mejora

nuestro balance. ¡Esto es muy importante! Pues disminuye la probabilidad de sufrir

caídas y de lastimarnos.

Además, las actividades físicas que se concentran en la movilidad, que son las que

nos permiten ser más flexibles, son esenciales para nuestro día a día. Pensemos en

las cosas básicas que tenemos que hacer desde que nos despertamos: bajarse de la

cama, levantarse de una silla, subir escaleras, caminar, cargar las bolsas del súper…

Todo esto requiere de movilidad, especialmente si queremos evitarnos lesiones.

Aunque, como adultxs mayores, tengamos familia y amigxs que nos acompañan y

ayudan con cosas que requieren esfuerzo físico, ¡qué bueno que podamos ser lo

más independientes que podamos!

¿Qué ejercicio o actividad es la mejor?

Nuestras fuentes recalcan que cualquier movimiento es bueno siempre y cuando se

haga con cuidado y con la asesoría de unx expertx. Pero es verdad que hay ciertos

deportes que parecen ser más amigables para lxs adultxs mayores que otros.

Recordemos: ¡hay que fortalecernos, pero también darle prioridad al balance y la

movilidad! Acá les dejamos algunas actividades que cumplen con este requisito:

  • Entrenamiento de resistencia | Hacer cosas como sentadillas, desplantes, planchas y lagartijas puede ser muy benéfico para incrementar nuestra fuerza y movilidad. Lo mejor es comenzar con nuestro peso corporal y, poco a poco, añadir ligas de resistencia o peso para incrementar la dificultad.
  • Pilates | Altamente recomendado porque es muy amigable con nuestras articulaciones, además de que fortalece nuestros músculos y mejora nuestra flexibilidad.
  • Yoga | Con beneficios similares a los de hacer pilates y con el plus de que es una práctica ligada al mindfulness y la espiritualidad.
  • Taichí o Tai Chi | Es un arte marcial proveniente de China cuyo principio fundamental es moverse de forma natural y fluida. Practicarlo nos ayudará a adquirir resistencia, movilidad y flexibilidad (¡además de que es muy bello!).
  • Bailar | Este es un gran ejercicio porque es aeróbico y también abona a nuestra movilidad. Asimismo, es muy divertido y, si seguimos una rutina particular de baile, pone a trabajar nuestra memoria.
  • Caminar | Con treinta minutos al día es más que suficiente, así elevamos un poco nuestra frecuencia cardiaca y fortalecemos nuestro cuerpo.

¿Cómo arrancar?

¿Cómo comenzamos a incluir la actividad física en nuestras vidas como adultxs

mayores? Desde que nos proponemos a mejorar nuestra calidad de vida a través del

deporte podemos simplemente caminar todos los días. No tenemos que

complicarnos mucho o sentirnos ansiosxs por tener la rutina más elaborada. Cuando

queramos integrarnos a un deporte, hay que consultar con unx expertx. Que nos

evalúe nuestrx doctorx de confianza para saber qué sería lo más recomendable para

nuestros cuerpos. Después podremos probar lo que sugiere y elegir lo que más nos

guste.

Acude a centros de deporte o escuelas que tengan personal capacitado y te puedan

orientar con respecto a los ejercicios. Unx buenx instructorx siempre tomará en

consideración el estado físico de sus estudiantes, de todas las edades, y nos

acompañará con respeto y cuidado.

Así que, ya sabemos cómo el deporte, la fuerza y la movilidad pueden mejorar

nuestras vidas como adultxs mayores, ¡a tomar acción! Por una vida sana e

independiente.

Fuentes para saber más sobre el ejercicio, la movilidad y lxs adultxs mayores:

Escrito por

Daniela Rivera Guerrero